Héctor A. Gil Müller

Bienvenido a este espacio de reflexión, donde lo único que se pretende es que veamos las mismas realidades pero con diferentes ojos.

domingo, 16 de agosto de 2009

Discurso pronunciado por Héctor Gil Müller al recibir el premio estatal de la juventud 2002, en la sala de seminarios de la Universidad Autónoma de Coahuila en la ciudad de Monclova Coahuila.

Distinguidas autoridades, oyentes todos:

Quisiera hoy agradecer, a nombre de nosotros galardonados, y sin duda a nombre de la juventud coahuilense, al gobierno del Estado de Coahuila que bajo las atinadas acciones del Señor gobernador Enrique Martínez y Martínez a dado eco a las palabras que un día Koffi Annan, secretario general de la Organización De las Naciones Unidad pronuncio, “Hagamos que los lideres de hoy escuchen a los lideres del mañana” Que bueno que ese espíritu juvenil, esa administración fortalecida con todos los estratos y niveles, edades y capacidades sociales, de cabida a institutos como el ICOJUVE, Instituto Coahuilense de la Juventud, que bajo la buena y admirada dirección del Lic. Onesimo Flores Dewey, permite a los jóvenes expresarse y contribuir a las nobles acciones. Gracias Señor Gobernador, esto simplemente nos demuestro que aquí hay, sin lugar a dudas, un gobierno consentido humano.

Existen, mis amigos, hombres dotados de gran genialidad. Hombres que como Pascal fijó su vista ante el acertijo y logro introducir la verdad matemática en el oscuro y embrollado laberinto de las acciones humanas; ante la necesidad de saber que es la humanidad? Él respondió: “La humanidad es para mí, un hombre que perpetuamente crece y perpetuamente aprende” Sin duda, oyentes, bendito aquel que de joven inicia. Y hoy, que se premia al academico, artista, productor, cívico y laboralista social, podemos vislumbrar así un gran individuo, hoy juventud.

Imaginen a un hombre, sensible mas fortalecido, como sensible y fuerte hace el arte, que si no se logra la amargura apresa, pero consumarlo hace que la suave caricia del viento, el tenue perfume de la rosa y el hermoso color de un pétalo, que rojo, como pintado con sangre y regado con lagrimas, cosecha risas y alegría, en la ilusión de la fantasía abrace eternamente su mismo espíritu. Ah, un hombre que también sea astuto y sabedor del pasado, con el germen de la historia, de ojo aguzado que como sólido guerrero vislumbre el futuro conociendo las armas del presente y aprendiendo de la hazaña del pasado, que con fuerza de espada conceptual avance por entorno cívico, se imaginan un hombre sabedor del lugar que pertenece, del estado que el acoge y resguarda y embravecido, solo como los héroes lo son, lucha por su defensa ante las fieras espantosas con garras heladas de vergüenza y corrupción. Ah, productor, un hombre con manos ágiles, avivadas y con la chispa cálida que brinda la pasión de su manutención. Manos firmes que van en su avanzar. Un hombre respetuoso del ambiente en que vive, y en ese respeto, del que sabe de donde surge y donde completo descansara. Hombre con piel de tierra que no quiere con la lepra de la contaminación desnudarse. Ah y que ese hombre conozca que no esta solo que su labor social sea grande, y en esa comunión sea mas y desprecie la soledad aunque no su silencio, y su voz resuene y oriente como rudo caudillo que con valor anima a tan ruda empresa. Todo intelectual, porque esto es poner al servicio la capacidad. Academico, artista, productivo, cívico y social, así es hoy la juventud.Y es que es cierto mis amigos, la única cosa importante en este mundo es, bien mirada, el cumplimiento perfecto de nuestro menester.

Me parece correcto que la sola exigencia que debamos hacernos a nosotros mismos y la sola que deban los demás hacer pesar sobre nosotros, sea esta; el desempeño cumplido y leal de nuestra profesión.A veces, el sentir, el amor y la esperanza se ensucian por las pecas cotidianas del habito, que entristece mirarle el metal innoble que le tiempo rebaja de precio y envilece, y con su mancha se turba la ilusión y el anhelo de proseguir.

Las letras, así como las palabras, son mas de quien las lee y escucha que de aquel que las escribe y pronuncia, así se desarrolla la genialidad, hay momentos ciegos, momentos en que las obras son mas de quien las corrobora y esa ausencia las sepulta en el olvido, cuando se premia se recuerda y el recuerdo bien vale los laureles.He visto muchas crisis, por aquello de que ve bastante el que camina, por distraído que sea, y he conocido la cara de muchas cosas que en la vida nacen, he visto crisis en los otros y me he dado cuenta que el asiento de sus males es el oficio y profesión descuidadamente servido.La acción, la verdadera acción que apasiona se volvió a mi, y quisiera que se volviese a ustedes como la columna vertebral que nos mantiene la línea humana, la vertical del hombre.

Cada día, creo mas en el ánimo de proseguir y la acción de continuar sale del tuétano del alma y apunta hacia afuera como el cuerno bravo del testuz del toro. Así, jóvenes, hoy concienticemos en el proseguir. Porque es grave cuidado, como ustedes saben, la guarda de los linajes intelectuales, mucho mas escabrosa que la de otros linajes. El peso de la honra que se trae consigo cualquier profesión, vieja o moderna, abruma de obligación porque abruma de merito cumplido.Los invito a sobresalir por la patria, la patria que no es solo el perímetro territorial que delimita la soberanía, no es tampoco solo el conjunto de los hechos pasados y la sucesión de los futuros, la patria es en resumen el alma de la nacionalidad, no es solo la propiedad de un recinto es ante todo la posesión de un espíritu.Salvemos el alma nacional de los entreveros étnicos que hemos vivido. Así, como el capullo madura en flor, las agrupaciones permanentes de criaturas humanas han de madurar y apoyar en las acciones del alma nacional.

Y aunque no penetra el ojo humano lo que guarda el porvenir de las naciones. Vamos a jurar, como los efebos lo hicieron, no morir sin dejar la patria mas grande que lo que la hallamos al nacer.Y para esta hacienda emprender, quiero citar las palabras que Hernán Cortes dijo allá por el 1519 a sus soldados, ante las dificultades que el triunfar reclamaban:

“Conozco la mano de Dios en esta obra que emprendemos y entiendo que en su altísima providencia es lo mismo favorecer los principios que prometes los sucesos. Su causa hoy nos lleva a conquistar regiones desconocidas, no es mi animo facilitaros la empresa que acometemos; combates nos esperan sangrientos, facciones increíbles, batallas desiguales en que habréis menester socorreros de todo nuestro valor; miserias de la necesidad, inclemencias del tiempo y asperezas de la tierra, en que os será necesario el sufrimiento, que es el segundo valor de los hombres que es mas hijo del corazón que el primero, que en las guerras mas sirve la paciencia que las manos, Hechos estáis a pelear, Siempre son las dificultades del tamaño de los intentos”.

Jóvenes, somos parte de una elite ya vieja, tanto que siempre ha existido, fuimos antes que los ancianos, antes que aquel oráculo de largas barbas y en su momento fuimos y seremos así, quizá no personal pero histórica la experiencia poseemos. Sintamos ese orgullo, tengamos ese espíritu tan antiguo, que las fuerzas juveniles nos animen y fortalezcan.Somos parte esencial de la sociedad, como el C. Gobernados ha hecho ver, porque somos presentes y seremos futuro, y alguna vez fuimos pasado.Jóvenes no se depriman o demeriten, por mas que la razón intente entender los arrebatos y venires del destino estos están ocultos tras el velo cegador del tiempo, luchen ahora porque su voz resuene, así, manos, cara, corazón, intelecto o caminares, han de ser únicos y capaces de resonar.

Felicidades y muchas gracias.

Héctor A. Gil Müller
27 de Noviembre de 2002

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